Leyendas urbanas sobre el ahorro energético en el hogar.

En la revista ‘Consumer’  han publicado una lista acerca de algunas leyendas urbanas sobre el ahorro energético en el hogar, que se resumen en:

  1. Lavar a mano los platos consume menos que el lavavajillas
  2. Apagar la calefacción consume más que mantener una temperatura constante
  3. El modo espera (standby) apenas consume energía
  4. Por su escasa superficie, la pérdida de calor por las ventanas es residual
  5. Mantener los fluorescentes encendidos gasta menos que si se encienden y apagan cada vez
  6. La cocina eléctrica gasta menos que la de gas

1. Lavar a mano los platos consume menos que el lavavajillas: falso

Diversos estudios avalan el uso del lavavajillas frente al lavado de platos tradicional. Un informe del Canal de Isabel II y BSH Electrodomésticos España refleja que, frente al lavado tradicional a mano, con el uso del lavavajillas los platos quedan más limpios, se ahorran 30 litros al día y se consume un 10% menos de energía.

Los expertos recomiendan utilizarlo cuando esté lleno, elegir el programa adecuado y cargarlo por la noche, ya que el consumo de red es menor.

2. Apagar la calefacción consume más que mantener una temperatura constante: falso

En muchos hogares es habitual conservar una temperatura media durante las 24 horas, ya que se considera que apagar y encender la calefacción acarrea un mayor consumo de energía y, por ende, de gasto. Aunque es preciso un pico de calor para alcanzar de nuevo la temperatura deseada, el saldo final de energía consumida es ventajoso.

Según un estudio de la  Oficina Verda de la Universidad de Zaragoza, si se limita la temperatura a 16ºC entre las diez de la noche y las seis de la mañana, se puede recortar en torno a un 13% el consumo anual de combustible, con respecto a lo que ocurriría si se mantiene una temperatura constante de 20ºC. Con el apagado el ahorro es aún mayor. La nueva reglamentación en España aconseja regular los termostatos a 20ºC en invierno y es que 1ºC más de temperatura puede suponer un 7% más de consumo.

3. El modo espera (standby) apenas consume energía: falso

Dejar los aparatos eléctricos apagados en modo espera supone un gasto de 231 kWh al año, casi lo mismo que el consumo medio anual del lavavajillas (246 kWh) y mucho más que el del ordenador (172 kWh), según datos del último estudio del IDAE en colaboración con Eurostat.

Esto supone el 2,2% del gasto medio de energía de las casas, lo mismo que el consumo medio del horno (231 kWh) y mucho más que el del ordendor(172 kWh) o el resto de electrodomésticos (76 kWh). El standby representa cerca del 5% del consumo de los hogares.

4. Por su escasa superficie, la pérdida de calor por las ventanas es residual: falso

Se esgrime que al ser una superficie muy reducida con respecto a la superficie total de la vivienda, esa pérdida no es muy importante. Los estudios de diversos expertos reflejan que entre el 25% y el 30% de la calefacción gastada en los hogares se destina a cubrir las pérdidas de calor que se originan en las ventanas.

Según un informe de la Universidad de Zaragoza, los sistemas de doble cristal o de doble ventana pueden reducir hasta en un 50% la pérdida de calor con respecto a los cristales sencillos.

5. Mantener los fluorescentes encendidos gasta menos que si se encienden y apagan cada vez: falso

Otra falsa idea muy extendida entre los hogares es que el gasto de energía al dejar los tubos fluorescentes encendidos es menor que si se apagan y encienden cada vez. De manera errónea, se sustenta en una explicación similar a la de la calefacción.

En cambio, los estudios han demostrado que pese a que al encender un tubo fluorescente se precisa un sobreconsumo de corriente eléctrica, este apenas dura una fracción de segundo. En iluminación incandescente, el tiempo máximo de ausencia que no compensaría el apagado y encendido posterior se reduce a tan solo 0,3 segundos.

De ahí que el gasto sea mucho mayor si se deja siempre encendido. Ahora bien, la vida del fluorescente puede acortarse si se apaga y se enciende en repetidas ocasiones. No así las lámparas de Led que permiten los encendidos y apagados sin avería. Las bombillas de bajo consumo suponen un ahorro energético. Su precio es superior al de las tradicionales, pero su vida útil supera los cinco años y consumen un 80% menos.

6. La cocina eléctrica gasta menos que la de gas: falso

Los expertos aseguran que las cocinas eléctricas o vitrocerámicas consumen cuatro veces más que las de gas. El IDAE recomienda, en caso de disponer de una cocina eléctrica, utilizar baterías de cocina, sartenes y cazos con fondo grueso difusor. Así se logra una temperatura más homogénea en todo el recipiente.


 

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One Response to Leyendas urbanas sobre el ahorro energético en el hogar.

  1. Alejandro Juárez di:

    Ante esto expongo 10 maneras para ahorrar energía en el hogar:

    1. Cambiar las ventanas por unas más aislantes como las de PVC. Este material es ‘no conductor térmico’, por tanto, no deja pasar el frío ni el calor a través de él. Además, es dos veces más aislante que cualquier ventana de aluminio. Con ello, se reduciría el consumo de la calefacción o aire acondicionado al mantener la vivienda más aislada.

    2. Bombillas de bajo consumo o de LED. Las bombillas convencionales sólo convierten en iluminación el 15% de la electricidad que consumen, el resto es calor. Utilizan menos energía eléctrica (entre un 50 y un 80% menos) para producir la misma iluminación y además tienen una vida útil mucho más larga que las incandescentes. El inconveniente de las bombillas de bajo consumo es que son más caras, pero compensa en cuanto al ahorro que se realizará en las facturas. Las de LED tienen, en comparación con las de bajo consumo, una vida más larga.

    3. A la hora de comprar electrodomésticos se recomienda fijarse en los que consumen menos. Esto se indica con las etiquetas energéticas A+, A++ o A+++. Tiene el mismo inconveniente del elevado precio de las bombillas LED, pero al igual que las anteriores el gasto eléctrico es menor. No sólo hay que contar con este tipo de electrodomésticos, hay que saber usarlos bien. Para ello, la lavadora y el lavavajillas hay que cargarlos al máximo.

    4. Se recomienda instalar termostatos y temporizadores en los hogares para controlar la calefacción y mantenerse en una temperatura adecuada.

    5. Muchos de nosotros hemos dejado alguna vez el cargador del móvil enchufado después de usarlo o la televisión en modo stand by. Aunque no lo creamos con estos dos hábitos estamos consumiendo un 10% de la factura eléctrica. Lo mejor es desenchufar los aparatos cuando no se están usando.

    6. En la cocina se deberían reparar inmediatamente las fugas y vigilar los grifos mal cerrados. Con ello, se pueden ahorrar hasta 90 litros al día, según Ecologistas en Acción.

    Otro hábito en el hogar es lavar los alimentos con el grifo abierto. Utilizando un recipiente se podría ahorrar hasta 10 litros, explica la confederación ecológica.

    7. Utilizar el cabezal eficiente de la ducha y en los grifos supone un ahorro del 50% o incluso, superior, según recomienda Ecologistas en Acción. Este cabezal mezcla aire con agua consumiendo aproximadamente la mitad del agua.

    8. En las zonas de paso, como pasillos o escaleras, es útil instalar detectores de presencia que activen la luz automáticamente, ya que de esta manera la luz permanecerá menos tiempo encendida, según la OCU.

    9. Otra medida es elegir calderas de condensación o de baja temperatura, ahorran más de un 25% de energía. El inconveniente es que son más caras que las convencionales pero se amortizan en cinco años, según la OCU.

    10. Para edificios de viviendas que tengan varios ascensores, es buena idea instalar mecanismos de maniobra selectiva, para que se active sólo el más cercano al punto de llamada, otra recomendación de la Organización de Consumidores.

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