Se construye una medusa

Se mueve a impulsos y es tan gelatinosa como una medusa de verdad, pero no tiene nada que ver con los celentéreos. Un genetista se sorprendería al ver que su ADN es de rata. Y que el resto es silicona. Y es que esos son los dos componentes de una medusa artificial fabricada por bioingeniería en la Universidad de Harvard.

El biofísico Kit Parker, su creador, explica que  la idea se le ocurrió al visitar un acuario en Boston. “Vi el tanque de las medusas y me sacudió como un rayo. Pensé: ‘Yo puedo construir eso”.

El medusoide  es una especie de estrella de silicona sobre la que se han cultivado células de músculo de rata siguiendo el esquema de un tipo de medusa, la Aurelia aurita. Cuando se lo sumerge en un líquido transparente que le transmite impulso eléctricos se contrae e imita a las medusas naturales.

La contracción muscular es clave para la vida: es así como se mueve el corazón.  En lo siguiente que piensa Parker es en construír un medusoide a partir de células de corazón humano.

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