Las patentes de genes: ¿En contra del progreso científico?

Durante la investigación del Proyecto Genoma Humano y tras su finalización definitiva durante mayo de 2006, una nueva forma de negocio se abrió: la patente de genes humanos. Esta tendencia se inició en el año 1991 cuando el Dr. J. Craig Venter, de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), Bethesda, USA, presentaba en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos la solicitud para patentar 337 nuevos genes humanos de un solo golpe (Adams et al., 1991).
Pero, ¿por qué interesa patentar genes funcionales humanos? Una razón podría ser la siguiente: los investigadores o instituciones que patentaran la secuencia total o parcial de un gen determinado podrían ser acreedores de los derechos que se derivaran de tal conocimiento para la obtención de fármacos mediante el proceso de “genética inversa“. En la actualidad, se estima que aproximadamente un 20% de los genes humanos están patentados. La patente de genes es causa de polémica y da lugar a diferentes posturas:
-La postura de la Unesco: afirma que el Genoma Humano es patrimonio de la Humanidad y que debe quedar excluido de cualquier apropiación pública o privada
-La postura estadounidense: representada por los NIH y Craig Venter. Parten de que los
Cariotipo humano.
Cariotipo humano
genes, por muy esenciales que sean para la vida, no son vida humana, y tampoco pueden clasificarse como materia exclusivamente humana ya que los compartimos con otras especies. Opinan que no hay nada que choque contra los criterios de patentabilidad impuestos por la USPTO, por lo que nada debería impedirles proteger la información obtenida y conseguir beneficios para poder avanzar en sus investigaciones.
-La postura europea: se encuentra en una posición intermedia. Niega la patentabilidad de cualquier genoma individual completo pero admite que se puedan patentar los genes humanos individualmente si han sido aislados. También mantiene cláusulas de moralidad que permitan rechazar administrativa o jurisdiccionalmente determinadas solicitudes de patente. La Directiva europea pretende solucionar los problemas de las patentes estableciendo una distinción de planos. Por un lado se encontrarían los genes “tal y como se encuentran en la naturaleza”, que actuarían como patrimonio común de la humanidad y a los que se debe proteger, y por otro lado se encontrarían los genes “que han sido aislados de su medio natural por procedimientos técnicos”, sobre los que sí podría implantarse una patente al haberse modificado su naturaleza a través del procedimiento técnico.
Muchos expertos no consideran ética la patentabilidad de una secuencia de ADN humano per se por cuanto puede impedir el libre acceso al conocimiento de la base genética del mundo natural que es indispensable para la creatividad investigadora. Así, hay quienes piensan que las patentes retardan el progreso científico; sin embargo, la realidad es la contraria puesto que, al mantenerse ocultos los resultados de las investigaciones por no estar protegidos por las patentes, el progreso científico sería más lento. Puede verse que las opiniones de los expertos difieren mucho entre si, y sabemos que aún queda mucho por legislar sobre las más recientes investigaciones genéticas. En mi opinión no es correcto que alguien pueda patentar genes humanos, comunes a toda la especie humana con afán de lucro en la industria farmacológica, y más aún cuando esto podría entorpecer otras investigaciones.
Fuentes:
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