Las cuatro drásticas medidas que podrían salvar a los osos polares

De no tomarse acciones claras de trabajo en conjunto y mientras las emisiones de gases de efecto invernadero sigan en ascenso, la situación de los 20 mil a 25 mil ejemplares de osos polares que quedan en el mundo empeorará sin remedio, desembocando en la desaparición de la especie.

Para evitar que esto suceda, el ser humano deberá intervenir directamente con medidas radicales tales como la alimentación suplementaria y de distracción, o la eutanasia. Al menos esto se sugiere en un trabajo publicado recientemente en la revista Conservation Letters, perteneciente a la Sociedad para la conservación biológica.

Allí, Andrew Derocher (especialista de la Universidad de Alberta), Amstrup Steve (zoólogo estadounidense y jefe de Polar Bears International), Stirling Ian (bióloga también de la UA) y otros nueve de los más importantes especialistas en osos polares advirtieron que Canadá, Alaska, Groenlandia, Noruega y Rusia deben comenzar a elaborar un plan de gestión ante la crisis que estos animales experimentan, especialmente a partir del avance del cambio climático y la consiguiente desaparición –cada vez más veloz- de los hielos marinos del Ártico.

Por ello, han enumerado una serie de medidas que los gobiernos de aquellas cinco naciones deben evaluar para poder confeccionar un plan global de conservación. Entre ellas se destacan las siguientes:

Alimentación suplementaria y de distracción

Con el retroceso del hielo marino, para los osos polares se torna cada vez más difícil cazar su presa favorita: la foca anillada. Por eso, pasan largos períodos de tiempo sin alimentarse, vagando por kilómetros y kilómetros de tierra en ayunas, y representando una amenaza para las poblaciones humanas en el Ártico.

Una posible solución que los científicos plantean frente a esta situación es el sacrificar a miles de focas cada verano en pos de satisfacer las necesidades de los osos hambrientos por un lado, y de mantenerlos alejados de los asentamientos humanos por el otro.

Sobre esto, Derocher explicó (vía Environment 360) que el objetivo sería distribuir alimentos por medio de helicópteros a través de distancias grandes para que los osos no se sientan obligados a competir por el sustento, ni tengan que acercarse demasiado entre ellos, ya que esto podría aumentar el riesgo de transmisión de enfermedades.

“Mantener a cientos de osos semi-salvajes con comida –facilitada por el hombre- no encaja en mi filosofía personal, pero quizás dentro de algunos siglos, si eventualmente se controlan los gases de efecto invernadero, esto será considerado un accionar visionario”, admitió Derocher.

Relocalización

Otra de las maniobras planteadas por el trabajo se centra en la reubicación de los ejemplares que habiten al sur de la región, llevándolos a zonas más septentrionales. Se cree que incluso los cachorros podrían ser trasladados, uniéndolos a hembras que los puedan acoger para su crianza.

Una opción alternativa, y polémica, es colocar temporalmente a los osos dentro de recintos construidos por el hombre durante los períodos en los que baja del hielo marino, y así impedir que recorran grandes distancias muriendo de hambre.

Mayor preponderancia a los zoológicos

El informe reconoce que, en el peor de los casos, cuando el objetivo principal pase a ser preservar la estructura genética de las especies, los zoológicos de todo el mundo podrían jugar un rol importante. Pero, más allá de ello, se debe repensar su papel dentro del cuidado de los ejemplares vivos. Sucede que, según lo señalado por Amstrup, “Docenas de especies son más saludables y abundantes en la naturaleza hoy en día gracias a la cría en cautiverio y otros programas llevados adelante por diversos zoológicos”.

Reducción deliberada de la población

Como último recurso, el documento indica que la disminución intencional y controlada de la especie “podría ser necesaria para garantizar la seguridad de las personas y la supervivencia viable de la población de osos polares (…)”.

“La eutanasia –continúa el informe- puede ser la opción más humana para los osos que se encuentren en muy mal estado y con pocas probabilidades de sobrevivir. En estas circunstancias, será importante desarrollar directrices claras para la identificación de los animales que realmente estén muriendo de hambre”.

A sabiendas de que estas posibilidades radicales pueden escandalizar al público en general, Amstrup enfatizó que el propósito del artículo no es el de promover una por sobre las otras, ni sugerir que todas ellas funcionarían con éxito, sino hacer que se comience a pensar seriamente sobre el tema, avanzando hacia la formulación de estrategias de rescate sólidas y sostenibles: “El objetivo es recordarles a los lectores, y espero que a los políticos también, que el futuro a largo plazo de los osos polares está en peligro”.

 

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One Response to Las cuatro drásticas medidas que podrían salvar a los osos polares

  1. paula vallo di:

    Estoy muy de acuerdo con lo publicado dado que hace falta tomar medidas drásticas para parar el cambio climático o habrá muchas consecuencias irremediables de no tomar medidas de inmediato como la desaparición de muchas especies entre ellas los osos polares ya que se ven afectados por el cambio climático al producirse el deshielo de los polos por eso debemos concienciarnos y no engañarnos con que esto no nos afectara a largo plazo.

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